Este año 2014 empezamos con las tan deseadas clases de carpintería, con la motivación de transmitir los conocimientos que mi abuelo ebanista me legó. Una sabiduría que se aprende compartiendo y practicando, experimentando y sintiendo la madera en sus variadas formas. La práctica que nos permite concientizarnos de nosotros mismos en cuerpo y alma, que nos permite un estado de meditación activa en un espacio que pasa a ser un templo en nuestra vida: " El taller "
Gracias a los primeros alumnos que se animaron a participar y que le dieron vida a un sueño que de a poco se convierte en escuela.




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